miércoles, agosto 24, 2016

Elemental de fuego mayor

Antes de que Reaper sacase su gama de Bones me había fijado en esta miniatura: era amenazante y cañera. Pero cara. Con la llegada de Bones fue una de las primeras en mi lista y, aunque el que viniese en rojo translúcido era muy chulo, decidí pintarla para darle un mejor aspecto todavía.


Lo cierto es que pinté esta miniatura hace ya mucho, pero no la había compartido por aquí aun. De hecho Bairrin pasó por mi casa cuando estaba justo en mitad del proceso.
El proceso de pintado en cuestión es el mismo que el de la elemental de fuego femenina, pero en este caso el pringue es mucho mayor. Básicamente la técnica de pintado era aplicar las tintas de forma ascendente, de modo que tenía que ir sacudiendo la miniatura agarrándola de la peana: todo un show.

En cualquier caso estoy contento con el resultado. En adición al pintado lleva más llamas esculpidas en la peana y un una capa de esmalte de uñas para que que el modelo tenga un aspecto aun más reluciente.

miércoles, agosto 17, 2016

Elemental de fuego

Cuando Reaper sacó en Bones sus primeras miniaturas translúcidas me hice con unas cuantas de ellas. Me gustaba la idea de no tener que pintar la miniatura... El problema es que al recibirlas pensé que mejorarían mucho pintándolas. Y no es es que estuviesen mal; para el jugador de rol que no le interesa la pintura de miniaturas están perfectas, pero yo quería algo más.


Esta es la elemental de fuego femenina. No tenía mucha idea de para qué podría usarla realmente, pero ahora estoy aun más contento porque es una invocación genial para Frostgrave.

Antes de meterme con el pintado esculpí llamas en la base de la peana; pensé que quedaría raro que un ser de estas características simplemente flotase sobre el pasto sin dejar rastro. Las llamas no tienen ninguna complicación: no son ni más ni menos que el mismo Nomásclavos que usé para pegar la miniatura a la base y que "estiré" con un palillo.


Pintar el fuego siempre es una aventura, pero esta miniatura me sirvió para practicar para otro modelo que os enseñaré próximamente. No es un proceso difícil, pero sí lleva su tiempo porque se necesitan muchas capas, lavados y luces.

miércoles, agosto 10, 2016

Tirano: Destructor de ciudades

Espectacular. Esta serie no deja de maravillarme, superándose volumen a volumen en una escalada épica impresionante.

Año 305 aC. Tras los sucesos de El Rey del Bósforo, los antigónidas, después de lamerse las heridas de Gaza, se lanzan sobre Rodas. Esta acción supondría el asedio más importante de la antigüedad, en el que los veteranos del mejor ejército del momento sitiarían la ciudad de Rodas durante un año.

Cameron vuelve a valerse de Sátiro y Melita para sumergirnos de lleno en la acción. Sátiro, como socio comercial de Rodas y Ptolomeo, se une a la defensa de la ciudad. Él será el protagonista que nos guíe a través de la miseria y la épica, las máquinas de artillería, las minas, el hambre y el coraje.
Tras unas primeras páginas en las que presenciamos unos divertidísimos combates navales (las acciones para robar barcos enemigos son unos pasajes realmente memorables), nos introducimos de lleno en Rodas, para compartir el día a día de los sitiados durante unos buenos tres cuartos del libro. Eso es muchos combates. Quien quiera mamporros realmente disfrutará de este libro.

Y resulta interesante. Porque a pesar de estar narrado de un modo realmente épico y peliculero (incluso con un combate final individual entre los dos enemigos lanzándose frases y discursos cañeros), Cameron sigue realizando un trabajo verdaderamente admirable en cuanto a documentación y recreación del mundo griego. Imagino que todos los detalles pasarán por alto al lector casual, pero quienes tengáis un conocimiento más profundo de esta época disfrutaréis de cada guiño. Las costumbres, las creencias, los valores, las formas de pensar, las relaciones sociales, el sexo... todo está tratado con una minuciosidad verdaderamente encomiable. Critico muchos libros por lo contrario, así que cuando aparecen joyas como esta es justo alabarla en la misma medida.

Si tengo que buscarle algo negativo a Destructor de Ciudades sería la trama de Melita. La reina de los escitas viaja hasta el norte de Bactria en una expedición de castigo contra los parnos (los primeros partos -esto tuve que consultarlo porque desconocía el término-). La historia parece realmente interesante, pero se resuelve de forma brusca. Casi parece sugerir que el autor se dio cuenta de la extensión que alcanzaría el libro si diese el peso necesario a esa trama y resulta como si la cortara de forma precipitada, resolviéndola bruscamente. Es una pena, porque tenía un sabor de aventuras y exotismo realmente interesante, pero la épica del asedio se adueña del libro reclamando cada página para sí.

En cualquier caso es una novela espectacular que disfrutarán todos. Los más conocedores de la Historia por la fascinante narración de los hechos (el hype por la aparición de la Helepolis es algo que creo que todos compartiréis). Aquellos a los que los acontecimientos les resulten ajenos disfrutarán de un relato épico estremecedor.
Todo ello -como señalaba de los libros anteriores- una forma llena de épica y emoción para aprender la retorcida y apasionante historia de las guerras de los diádocos y los primeros epígnos.

10/10

miércoles, agosto 03, 2016

Montañés

Hace un tiempo pinté esta miniatura que llevaba ya unos años en una caja de restos. Lo cierto es que es una miniatura muy misteriosa: llegó a mi sin ningún tipo de empaquetado y soy incapaz de descubrir quién demonios es el fabricante. Cualquier ayuda será bienvenida.


Es una miniatura bastante simple y con un aspecto algo tosco que parece representar una suerte de vikingo (aunque lleva un triskel en un broche) o bárbaro. Aunque no sea una buenísima miniatura me animé a pintarla para usarla en juegos de escaramuzas y similares, y he terminado descubriendo que viene muy bien para Frostgrave.

Lo dicho: ahí os dejo el reto para que identifiquéis esta miniatura.

martes, julio 26, 2016

Tirano: Rey del Bósforo

Más guerra, más violencia, más sexo, más intrigas y más filosofía y ética.
La serie Tirano sigue in crescendo en su cuarto volumen.

La acción nos sitúa ahora en un periodo de entre-guerras, con Antígono lamiéndose las heridas de Gaza. El momento adecuado para que Sátiro y Melita intenten recuperar los reinos de sus padres (el Bósforo y las tribus escitas), perdidos tras una serie de conjuras, golpes de Estado y asesinatos.
Una vez más el autor mueve el objetivo para enfocarnos un territorio periférico en el conflicto de los diádocos, con las suficientes zonas de oscuridad como para poder fabular a gusto. En esta región del Euxino las potencias helenísticas jugarán una suerte de guerra fría apoyando a las facciones menores de forma más o menos sutil.

En esta ocasión la trama se divide en dos partes.
Por un lado seguimos a Sátiro en sus andanzas griegas. Con él tendremos apasionantes batallas navales y combates de falanges, en un mundo donde la política marca el paso.
En los capítulos de Melita nos subimos a las grupas de los caballos para acompañarla en sus aventuras tribales, reuniendo a los escitas para enfrentarse a la facción sármata que amenaza sus territorios desde el norte del Mar Caspio.

En Rey del Bósforo todo parece subir un nuevo peldaño en la saga. Las batallas son más épicas, los enfrentamientos más sangrientos y el sexo más explícito. Pero creo que donde más brilla es en el enfoque moral. En su búsqueda de venganza y la persecución del trono los gemelos se ven enfrentados a numerosas cuestiones éticas y filosóficas sobre la naturaleza de los deseos, las consecuencias de los actos y el camino de la virtud. No narrado de forma moralizante, si no presentando al lector las circunstancias y preguntándole qué haría él. Los personajes eligen su camino, a veces bien, a veces mal, pero el autor se guarda de juzgarlos volcando en nosotros la libertad para valorar sus decisiones.
Diría que es lo que más me ha gustado del libro: pocos libros existen que te hagan pensar y al mismo tiempo te diviertan tanto.

Y vaya si esta saga es divertida. De lo mejor que he leído en los últimos años. Emocionante, trepidante. Un auténtico pasapáginas repleto de aventuras y acción. Política, conspiraciones y numerosas batallas descritas con maestría, dejando translucir la experiencia como reenactor del autor.

Puede que sea un libro un tanto duro, pero me parece una lectura maravillosa para jóvenes lectores.
Por mi parte he de decir que esta serie está consiguiendo explicarme y hacerme entender la época de los diádocos mejor que ningún texto académico. Es un periodo trepidante lleno de personajes y batallas, de alianzas cambiantes, de sagas familiares que puede memorizarse al estilo escolar, pero que resulta difícil de entender sobre un ensayo. Tirano me está haciendo comprender mejor quién era quién, cuales eran sus ambiciones y por qué los bandos se configuraban de tal o cual manera. Todo ello disfrutando de unas novelas bien escritas, rigurosas y emocionantes como pocas.

Recomendable 10/10

miércoles, julio 20, 2016

Alternativas a Warhammer

Se acabó Warhammer. Empezamos con noticias frescas, ¿eh?

El caso es que GW decidió dar por finiquitado el mundo de Warhammer y sustituirlo por un mal juego con muñecos caros y horteras. Esto deja a un montón de jugadores vendidos (o mejor sería decir "con un montón de miniaturas compradas") y sin saber por donde tirar.
Intentaré hablar aquí de las opciones y alternativas, y cual es mi opinión respecto a las mismas. Como algunos ya sabréis Warhammer Reforged me pilla de cerca, así que no podré ser muy objetivo, pero en cambio sabré muy bien de lo que hablo.
Y sin más miramientos vamos allá.


Seguir jugando a Warhammer

Pese a lo que algunos pudiesen temer un cambio de edición -e incluso la descatalogación de un juego- no hace que tus manuales se esfumen como por ensalmo. Simplemente puedes seguir jugando a la edición que más te guste como si nada hubiera pasado.
Desde luego es la opción menos traumática. Adicionalmente no tendrás que aprender reglas nuevas y, seguramente, tus ejércitos ya estén terminados; ¡miel sobre hojuelas!
Decidid entre vuestro grupo de amigos qué edición os gusta más y listo. Últimamente se están viendo incluso torneos de 6ª edición, y, como sobre gustos no hay nada escrito, hay quien sigue jugando a 8ª.

Puede ser un buen momento para parchear todas aquellas reglas que bailaban o que, simplemente, estaban escritas con propósitos comerciales. Sentarse una tarde a consensuar enmiedas y restricciones puede tener muy buenos efectos en el juego.
Como ejemplo tenéis las enmiendas que escribí para Oldhammer (4ª-5ª).

Partida de Oldhammer (4ª con enmiendas) en el dungeon

Oldhammer

Oldhammer es otra de las alternativas más populares. Básicamente es seguir jugando ¡o iniciarse! con una edición realmente vieja de Warhammer. Los angloparlantes consideran Oldhammer las ediciones de la 1ª a la 3ª; fundamentalmente esta última. Al menos en España (por lo que puedo notar a través de internet) hay bastantes jugadores que sienten como Oldhammer a 4ª y 5ª.

El núcleo de reglas original es el mismo de siempre, y el número de miniaturas necesarias (y las opciones en cada libro de ejército) es mucho más reducido, por lo que podrás jugar sin ningún problema con lo que ya tienes.
La principal pega que le encuentro a Oldhammer es el fetichismo, como ya he mencionado en alguna ocasión. Conseguir miniaturas viejas por eBay para recrear aquellas batallas de los '80 supone una inversión espeluznante. También hay que aceptar que algunas reglas y planteamientos estaban anquilosados y hoy se nota más. Un buen ejemplo es la magia con cartas de 4ª y 5ª que, sí, realmente queda muy bonito, pero que no hace si no añadir otra capa de complejidad al juego con la que tampoco se gana nada.



9th Age

La comunidad competitiva toma el núcleo de reglas de 8ª y crea el juego que siempre ha deseado jugar.
Fantástico. Tiene dos de las cosas que menos me gustan de Warhammer: competitividad y las reglas de 8ª. La combinación necesaria para espantarme.

En su momento jugué algunos campeonatos a nivel local y en la tienda GW de Bilbao. Eran bastante relajados en general, con la excepción del inevitable personaje que te amarga la tarde. La cosa empeoró por el simple hecho de que, al ir haciéndose un juego más popular, el flujo de personajes era cada vez mayor por cuestión de números, aunque el porcentaje permaneciese estable.
Según mi esquema el propósito de los juegos es divertirnos. Si no nos divierten algo va mal. Y, del mismo modo, algo va mal en los que se acercan a un juego con un propósito que no sea -simple y llanamente- divertirse. Tener que estar cerca de gente obsesionada por comparar quién tiene el ego más grande o que intenta mejorar su autoestima con un proceso que involucra mover muñecos y tirar dados no es plato de mi gusto.
El hecho de que 9th Age atraiga a muchos jugadores con este perfil es motivo más que suficiente para que no me resulte seductor.

9th Age se basa fundamentalmente en 8ª, con la que el núcleo de jugadores competitivos parecía encontrarse cómodo. A mi 8ª no me gusta. En términos generales. Sí tiene cosas que me gustan menos y cosas que realmente pueden gustarme. El problema con 8ª es estructural, ya que si apartas los árboles y te fijas en el bosque te das cuenta de que es un juego redactado con el único y exclusivo propósito de venderte ingentes cantidades de miniaturas.
Sí, sí, ya me conozco el argumento de "es culpa de los jugadores, puedes seguir jugando sin tener que desplegar una horda de 35 guerreros del caos". Faltaría más. También puedo jugar un partido de fútbol con 6 balones al mismo tiempo; la cuestión es la estructura de diseño del juego, que está pensado para jugar como los diseñadores quieren. Ya sabéis, todas esas reglas que causan estragos y hechizos que barren la mesa... no creo que haga falta redundar en ello.
De 9th Age he leído que limita estas aberraciones de 8ª pero, con el pdf abierto ante mi, veo que puedes desplegar una unidad de 50 lanceros altos elfos. Me dirán que tu lista es más óptima con 20 y que lo de 50 es quéseyo. Ajam, sí, vale, que 9th Age limita mucho las cosas de 8ª.

El problema fundamental de 9th Age es su espíritu. Es un reglamento escrito desde una perspectiva puramente matemática para crear un juego competitivo "justo" y con un metajuego que no limite cada libro de ejército a una única lista competitiva que será spameada hasta la saciedad.
No sé si realmente cumplirá sus expectativas o no, pero lo cierto es que la filosofía del juego no me llama en absoluto.

Mi lista de enanos sin pólvora a 2000pts para Warhammer Reforged

Warhammer Reforged

Y es precisamente en el espíritu donde más brilla Warhammer Reforged. No está escrito para buscar un falso sentimiento de equilibrio a lo ajedrez que un juego de estas características no tendrá jamás, si no que se centra en el alma del juego como juego de fantasía. Esas sensaciones que teníamos cuando nos iniciamos hace tantos años, o las que tiene cualquier chaval que empieza con cualquier juego: no se pone uno a pensar qué unidades "rentan más" o qué ejército es más competitivo, si no que elije la raza que más le gusta y compra las miniaturas que le parecen más chulas.

La flexibilidad de las listas de Warhammer Reforged permiten que cada jugador pueda poner sobre la mesa el ejército que más le gusta. ¿Te enamoró ese ejército de El Imperio incluyendo unidades de halflings, enanos imperiales y ogros? Con Warhammer Reforged puedes jugarlo. ¿Quieres jugar los no-muertos clásicos sin vampiros, o un ejército de trolls y ogros del caos? Con Warhammer Reforged puedes.
El abanico de posibilidades que se le abren al jugador es inmenso, incluyendo unidades de 8 ediciones, otros tantos personajes especiales para quienes les gusten, y una miríada de objetos mágicos para personalizar tu ejército como ninguna otra alternativa puede ofrecer.

Quizás la clave esté en que Warhammer Reforged está escrito por un grupo de amantes del juego, que no de las reglas en sí. Esto se nota en el respeto y la atención al trasfondo. Algo que se hace evidente siendo el juego que cuenta con el apoyo de la web La Biblioteca del Viejo Mundo.


Algo que suele llamar bastante la atención de Warhammer Reforged es la falta de sectarismo en el diseño de las reglas. Y es que es un juego que no tiene perjuicios a la hora de tomar de cualquier edición las cosas buenas que puede tener. Y sí, eso también incluye 8ª, que no solo tenía unidades inmensas.
Aunque Warhammer Reforged podría haberse quedado en una selección de "lo mejor de cada mundo", tiene el coraje de tomar de la pechera todas esas cosas absurdas que han sido endémicas de Warhammer durante décadas y solucionarlas de una vez por todas.
No voy a entrar en analizar regla por regla, pero baste decir que ¡por fin! las unidades de proyectiles no disparan ya en una sola fila (se terminaron esas ridículas unidades de 10 arqueros desplegados en una larguísima línea).

Curiosamente, a pesar de la falta de publicidad (lo cual considero que es su principal defecto), el número de descargas de Warhammer Reforged y sus libros de ejército resulta espectacular. Francamente me quedé sorprendido al conocer las cifras.
Ahora que el juego y todos los libros de ejército están ya en la edición definitiva (excepto el enorme suplemento de Mercenarios en beta) el principal desafío será la traducción al inglés para abrirse al gran público.
Aun así hay descargas desde otros países y me dejó fuera de juego un mensaje de un grupo de la comunidad de jugadores de Suiza, en el que me contaron que estaban jugando a 9th Age porque no había otra cosa y que piensan empezar a jugar a Warhammer Reforged dando uso a sus conocimientos de español sin esperar a la traducción.

1500 puntos de imperiales para Warhammer Reforged

Manuscritos de Nuth

Básicamente 6ª con reglas para poder jugar con miniaturas que salieron en ediciones posteriores.
Es a lo que jugaría si no existiera Warhammer Reforged.


Kings of War

Un juego de fantasía en 28mm. Aquí se acaban las similitudes con lo que conocías de Warhammer si es que buscas un sustituto

No me parece un mal juego, pero es que no me convence como juego de fantasía, ni como juego en 28mm.
Irónicamente me atrae mucho para jugarlo con históricos a 15mm. Más incluso que otros manuales de renombre para históricos. De momento tengo las listas de ejército de Neldoreth, pero cuando salgan las listas oficiales de la edición actual me gustaría mucho probarlo.


En conclusión 

Creo que el sueño húmedo colectivo tras el abandono de Warhammer por parte de GW fue que la comunidad tomara el control del juego como hicieron los aficionados de Epic o el caso del Living Rulebook de Blood Bowl. Pero con Warhammer sucedió que había muchas más ediciones en las que basarse y muchos más jugadores (cada uno con su colección de opiniones).
Personalmente me alegro de que existan diversas alternativas entre las que cada cual pueda elegir la que más le guste. Es más, si nos alejamos de los sectarismos tan presentes en nuestra sociedad, podemos tener la mente lo suficientemente abierta para poder jugar a varias de las alternativas posibles; no hay por qué tomar un manual como única verdad absoluta y despreciar a los demás.

Esto es algo que me choca muchísimo en el caso de Warhammer. Pienso en mis miniaturas históricas en 15mm y puedo jugar/ he jugado a DBA, DBM, L'Art de la Guerre, Impetus, FoG, Dux Bellorum, Armati, ANW... incluso a Kings of War. Todo ello con las mismas miniaturas. Empecé con DBA, pero visto con perspectiva me doy cuenta de cuantos buenos manuales y ¡cuanta diversión! me habría perdido si me hubiese aferrado a DBA como EL manual de wargames en 15mm.
Creo que, en general, todo sería mejor si tuviésemos una actitud más abierta. Con nuestras opiniones, sí, pero sin fanatismos ni dogmas. Quizás de las cenizas de la destrucción de Warhammer pueda surgir una oportunidad que ningún jugador de fantasía hayamos imaginado. Ahora depende de nosotros.

miércoles, julio 13, 2016

Seelah, paladín icónica

Me gustaba esta miniatura porque acumula tres características inusuales: es de raza negra, es mujer, y lleva una armadura "sensata" (no es un top que deje zonas vitales expuestas). En un pedido a Reaper me animé a hacerme con una copia de Bones. Como siempre el problema de Bones es que no tiene un buen detalle para personajes tamaño humano, pero por el precio merece la pena.


El pintado no tiene mucho misterio, aunque me gustó pintar la capa y estoy bastante contento con el resultado; las manchas en la zona inferior le dan un aspecto muy realista.
El arco que lleva al cinto (no deja de parecerme raro un paladín con un arco) está convenientemente encordado.